Naaahh, qué música electrónica, si es apretar un botoncito y que suene, para que baile la gilada. Esos se empastillan y así más vale, estás toda la noche pila pila (“pero no se me ocurre nada…”). Encima en los baños cortan el agua, ahora a Pachá van todos gatos y Creamfields desde 2005 ya no es lo que era (¿cuándo fue la última vez que fuiste? 2004; ah, OK).

Locos por los Breaks y solo aquellos que aplauden a los Plump Djs saben de qué se trata este Disco. Recuerdo la primera vez que lo escuché. Lo primero que me atrajo fue su arte de tapa y respectivo packaging.

Me puse a escuchar el disco. Los breaks hacen bailar a la gente, cerrás los ojos y te ves en una playa saltando y bailando, flipando como pocos, repleto de mujeres hermosas, todos felices, todos bailando. “Out Of It – Force Mass Motion”, wow qué tema, el número 11. Afuera, fuera de todo, movimiento, fuerza, energía. Empezó, me paré y  no pude no cerrar los ojos y danzar en los anillos de Saturno.

Un tema de descanso para que luego suene “Salty – Dylan Rhymes” , una explosión tribal. Y que siga la fiesta! Si existe un disco para bailar hasta el amanecer, es FABRICLIVE21 de Meat Katie.

¿Cómo le explicás a tu tío solterón, ese que en las cenas familiares escucha King Crimson como si fuera lo ultimate most del universo, que este es un disco de un artista que pasa temas de otros? “¿Qué, pero, o sea, los temas son de él?” ¿De quién es la música? Es mía. Acá la tengo: la disfruto, la siento, me llega, me estremece, me transporta y me hace bailar. Es de Meat Katie: la pasa, la mezcla, la da vueltas y vuelve a caer.

Entrás en allmusic y el disco tiene una columna de “Título” y una de “Intérprete”. Arriba dice Fabriclive.21 de Meat Katie. Pero como que cada canción es de otro artista. Pensalo así: los músicos tocan con instrumentos, no sé, Cerati con su guitarra, Lennon con su piano. Bueno, este tipo toca con los temas de otros: esa es su “materia prima”, con eso se expresa o lo que carajo sea el arte y la música en este mundo. Paz.

Juanita escucha Pappo y Meat Katie: ¿algún problema? Foto: Julián Bongiovanni.