Por eso una fuerza
me lleva a cantar,
por eso esa fuerza extraña,

por eso es que canto,
no puedo parar,
por eso
esa voz es tan grande…

Y sí que era grande. La voz y el sentimiento de las más de 40.000 personas que anoche cantamos y nos extasiamos con Caetano en la avenida Sarmiento. Éramos uno con ese señor canoso, correcto y humilde que se sentó en una banqueta, solito con su guitarra y empezó a cantar. Por 90 minutos.

Mucha gente grande, mucho embotellamiento de carritos de bebé. Juanita era la única sub 25, más o menos. Y eso sumado al sector de sillitas para los invitados y conchetada VIP de siempre para estos eventos “populares”.

Se respiraba armonía. Con temas como “Tigresa”, canciones de hace 45 años que llevaron tranquilamente, gozosamente, una hora y media de expresión. Qué querés: es brasilero, tiene ese sentimiento y ese corazón tan grande, humilde, de palabra justa y profunda. “No estoy acostumbrado a cantar solo con mi guitarra. Acá está el corazón”.

“Esto no es tocar en un teatro de la ciudad, acá estoy tocando en la ciudad. Es un sueño hecho realidad”. Aplausos: a “Força estranha” y a los agudos de Caetano (“Guantáaaaanamo”‘).

Qué raro el final. Fue una especie de “che, andate”, para hacer lugar a la protocolar entrega de unos diplomas a manos del ministro Lombardi.

Cada música tiene su lugar. La música de Caetano es cautivante. Él es cautivante. Pero este lugar no era cautivante. Se hace lo que se puede. Qué va’cer, che. Caetano, tu sueño era tocar en Buenos Aires; el mío es que toques para mí y mis amigos en una linda playa con algo rico para tomar y compartir. Obrigado

O fato dos americanos
Desrespeitarem
Os direitos humanos
Em solo cubano
É por demais forte
Simbolicamente
Para eu não me abalar
_
A base de Guantánamo
A base
Da baía de Guantánamo
A base de Guantánamo
Guantanamo


O fato dos americanos
Desrespeitarem
Os direitos humanos
Em solo cubano
É por demais forte
Simbolicamente
Para eu não me abalarRefrão (3x):
A base de Guantánamo
A base
Da baía de Guantánamo
A base de Guantánamo
Guantánamo