Y Juanita volvió a Ultra. Acorazado Potemkin decía el pizarrón que la recibió en la vereda de San Martín, a pasos de Galerías Pacífico en una noche, como diría Andrés, más que agradable para… ¡epaaaaa!

Me había invitado Juan Pablo, cuando estuvo en el programa. “Venite, Juana, que quiero que conozcas una luz nueva, extranjera”. Como a mí me gusta el verano, la noche, las ruedas y las calles cortadas, me mandé. En el colectivo fui escuchando un casete de Underworld en el walkman, comprado por siete pesos en el parque rivadavia y que reza second toughest in the infants. Ahí arriba, mucho antes de chocar contra Acorazado, entendí por qué la tarjeta se llama SUBE.

¡Oh, ha llegado la Juana!, se abrieron todos a mi paso. Patricio, también amigo reciente, me saludó desde la barra. Gustavo no dejaba de confraternizar con la maraña de asistentes que ya colmaban el recinto. Cerca y bien acompañada, como me gusta.

Tocaba una banda de apertura: Venus india, me acordé de la baterista porque me gustaba cuando la veía con Me darás mil hijos. Después vino y se paró al lado mío, ¡oh! La emoción.

Acorazado habrá empezado (¡versito!) cerca de las once. Estaba hablando con mi amigo Julius Solo cuando sentí el bajo de “Desayuno”. AHHHH, empezó a temblar Ultra. “Gustavo, qué pasa con el aire acondicionado!” ya lo increpó JP al segundo tema, creo. Mi memoria me está jugando malas pasadas. Por eso escribo. Pero el anotador me lo olvidé en el asiento del 80 en los 80.

Un solo disco tienen los tres ellos, Mugre, que si no lo escuchaste te podés meter acá o comprar la bella edición de Oui oui records. Cómo me sacudió el triplete “La carbonera-Caracol-Quiero”. Al palo, al hilo. Éramos como cien ahí abajo, la vi a la talentosa Flopa, me ilusioné un poquito con que subiera a cantar “La mitad”, pero no, la tarareó para sus adentros como yo.

“Nací junto a la carbonera de la ruta 202
Las uñas negras de mi padre, como mis hijos, como yo
Crá, crá, crujen los troncos y se aprende a sonreir
cerrando bien la boca y escupiendo el hollín”

Qué lindos los temas nuevos, no dijeron nombres pero la verdad espero con ansias el disco nuevo de Acorazado.

¿Por qué vas a recitales, Juana?, me preguntaba la gente esperando el bondi de vuelta, frente a un edificio-barco que supo ser de los ingleses. Porque me gusta volver a la madrugada con la camiseta transpirada y un recuerdo persistente en los oídos, de saber que fui testigo de algo único e irrepetible pero que, gracias al sabadabadueira, se repite cuantas veces lo queremos.

Acorazado Potemkin, por  Sebastián Molina

Acorazado Potemkin @ Ultra (como se pone ahora). Jueves 17 de enero de 2013. Foto: Sebastián Molina.